Señal 1: estás pensando demasiado y sintiendo poco
Cuando el pensamiento se vuelve ruido, casi siempre hay emoción sin procesar debajo.
No es que “piensas mucho”. Es que tu sistema nervioso está tratando de prevenir algo.
Pregunta clave:
¿Qué es lo que mi mente está intentando evitar que yo sienta?
Herramienta 1: Respiración 4–6 para bajar el sistema
Inhala 4 segundos. Exhala 6 segundos.
Hazlo por 3 minutos.
Eso baja activación fisiológica. No es magia. Es biología.
Herramienta 2: Anclaje sensorial 5–4–3–2–1
Mira a tu alrededor y nombra:
- 5 cosas que ves
- 4 cosas que sientes con tu piel
- 3 sonidos
- 2 olores
- 1 cosa por la que agradeces ahora mismo
Esto le dice al cerebro: “Estamos aquí”.
Herramienta 3: “Una sola cosa” (anti parálisis)
La mente ansiosa se alimenta de listas infinitas.
La presencia se alimenta de un paso concreto.
Elige una sola cosa ahora:
¿qué acción de 5 minutos haría que este momento sea un 10% mejor?
Herramienta 4: descarga emocional breve (sin drama, sin negación)
Pon un temporizador de 7 minutos.
Escribe todo lo que estás evitando decirte.
Luego cierra con:
“Por hoy, mi siguiente paso es…”
Cierre
No viniste a este mundo a sobrevivir tus pensamientos.
Viniste a encarnar tu vida.
La calma no es silencio mental: es dirección interna.
